Préstamos

La mayoría de las personas en México tienen un concepto equivocado de lo que es el préstamo y el crédito, suelen utilizarlos como sinónimos ya que se trata de dos conceptos financieros que facilitan cierta cantidad de dinero al solicitante, pero que tienen diferentes condiciones y procesos.

Para empezar, el préstamo es una cantidad de dinero que se otorga a quien lo solicita (prestatario) y éste se compromete a pagarlo en su totalidad un plazo de tiempo determinado, incluyendo el pago de intereses generados durante ese periodo.

Los préstamos pueden establecerse a corto plazo (con duración de menos de un año) y largo plazo (con duración de más de un año) y con base en ello se establece el pago de los intereses.

En cuanto al crédito, permite al contrayente la posibilidad de hacer uso de una cantidad de dinero y ésta puede ser utilizada según las necesidades del cliente. El crédito funciona como un contrato en el cual se denomina un límite superior de dinero para disponer de él.

A través de este producto financiero, el usuario puede tomar el dinero de su crédito para hacer pagos y compras sin necesidad de tener que sacar todo el dinero disponible en un inicio, por ello, los pagos que se dan para mantener una cuenta vigente se calculan con base en el dinero utilizado en el periodo y no en la totalidad del dinero a su disposición.

Generalmente utilizamos los préstamos para adquirir bienes de larga duración como viviendas y coches, es decir, productos de los que conocemos su precio.

Los créditos, sin embargo, los suelen utilizar profesionales, empresarios o autónomos que necesitan liquidez en determinados momentos y que no saben exactamente cuándo ni cuánto van a necesitar. También personas con ingresos regulares que quieren disponer de dinero según sus necesidades de cada momento.

Diferencias entre préstamo y crédito

PRÉSTAMO

  • Se pone a disposición del cliente una cantidad fija y éste adquiere la obligación de devolver esa cantidad más los intereses en el tiempo establecido.
  • El dinero se da en su totalidad al inicio del plazo.
  • Al pagar el préstamo se calcula el total, el IVA y los intereses generados en el lapso contratado.
  • Se trata de un contrato definitivo por una cantidad establecida que tiene una fecha de pago exacta.
  • Se devuelve el dinero en uno o varios pagos, aunque habitualmente, la cantidad se fija en cuotas mensuales que incluyen las comisiones y los intereses.

CRÉDITO

  • Se pone a disposición del cliente una cantidad de dinero hasta un límite especificado y durante un periodo de tiempo determinado.
  • Tiene la posibilidad de utilizar el dinero aprobado en un lapso de tiempo conforme el cliente lo vaya necesitando.
  • La cantidad a pagar se calcula con el dinero utilizado en el último plazo y de ser necesario se suma la tasa de interés.
  • Es un contrato que se puede renovar para mantener la línea de crédito abierta que puede generar un cobro de anualidad o manejo de cuenta.
  • No suma intereses si los pagos están al corriente y se hacen conforme los montos y fechas indicados.

Retomando el tema del préstamo, existen varios tipos de este:

  • Prestamos en línea: Se caracteriza por ahorrar tiempo y la facilidad para usarlo es más ventajoso llenar esta solicitud debido a que no requiere trámites absurdos.
  • Préstamos sin aval : Este préstamo es de carácter inmediato donde no se necesita a una tercera persona que pueda interceder en los pagos en caso de ser necesario.
  • Préstamo de dinero inmediato: Es uno de los más recurrentes es el a través del cual, el prestatario solicita una cantidad fija y la obtiene en su totalidad en corto tiempo.
  • Préstamo hipotecario: Se caracteriza porque, aparte de la garantía personal, se ofrece como garantía de pago una garantía real que consiste en la hipoteca de un bien inmueble. En caso de no devolver el préstamo, la entidad financiera puede quedarse con la vivienda sujeta a hipoteca y convertirse en el propietario.
  • Préstamo para consumo: Se suele utilizar para financiar bienes de consumo de carácter duradero como por ejemplo: un coche, una moto, muebles, electrodomésticos, entre otros y de una cuantía no muy alta.
  • Préstamo personal: Se conceden a particulares para un uso privado, se utiliza generalmente para financiar necesidades específicas en un momento determinado y de un importe pequeño. Es muy parecido al préstamo pero para un consumo, por ejemplo, se usan para costear viajes o una boda, es decir, bienes intangibles o perecederos.

Así que tomando en cuenta esta información debes considerar si te conviene solicitar un préstamo con el cual podrías pagar más intereses de acuerdo a la cantidad solicitada pero, por otra parte, puede ser en tu beneficio el plazo establecido.

Es importante que consideres todas las opciones, a veces, pudiera ser mejor que obtengas un crédito por una cifra considerable que se fije de acuerdo a tu capacidad de liquidez y con el cual, dependiendo de su uso, puedas pagar menos intereses, siempre y cuando estés al corriente en los pagos fijos para no pagar más intereses de los correspondientes al uso que le des a ese dinero.

Para todas las opciones es importante que te asesores con profesionales para tomar la mejor decisión, investigues todos los pros y contras y puedas elegir el plan que mejor te convenga.